vinilos

Con pintura, papel pintado, stickers o telas, se trata de ser atrevido con las paredes. Uno elige el color, el estampado, el efecto decorativo o el dibujo. Para acertar se pueden poner en práctica estas claves con las cuales se dará un toque original a las paredes.

1º. Antes de pintar:

Hay que preparar la superficie. Para un resultado óptimo, se lijan los desperfectos y se rellenan las grietas o agujeros con masilla. Además, con el fin de ahorrar pintura y que el acabado sea más uniforme, se aconseja aplicar una capa de imprimación selladora y asegurarse de que la pared está bien seaca antes de empezar.

2º. Aislar las paredes:

Si no se quiere que la pintura, el papel o la tela se estropee hay que aislar térmicamente todas las paredes para evitar humedades.

3º. La gran ventaja de los vinílicos:

En relación a los tipo de papeles pintados, hay que tener en cuenta que los vinílicos son resistentes a la luz, a la humedad y, encima, lavables. Asimismo, se comercializan preencolados por lo que basta con humedcer el reverso para su colocación.

4º.  El uso de los stickers:

Son económicos, limpios y fáciles de instalar. Segun su material (papel, vinilo o foam) y pegado se pueden fijar en paredes, muebles, puertas, …

5º. Si se apuesta por empapelar la pared:

El papel pintado es muy útil para tapar grietas o manchas de paredes pintadas, pero si antes se tenía un papel antiguo, se tendrá que quitar. Para ello se usa un rodillo perforado para agujerearlo, ya que este tratamiento permite que el agua se filtre  por debajo del empapelado y que se despegue fácilmente.

6º. ¿Al temple o plástica?:

La primera es más barata y disimula mejor los defectos, pero no es lavable. Las pinturas plásticas son más resistentes y se pueden limpiar pero la pared debe estar en perfecto estado.

Foto vía  Super Estudio

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