La silla Adirondack es un clasico norteamericano en cuanto a la decoración de exteriores. Se trata de una silla mecedora que diseñó  Thomas Lee para su casa campo junto al lago Champlain en Westport, Nueva York (Estados Unidos de Norteamérica), que Royal Botania ha adaptado un siglo más tarde con el fin de resaltar su funcionalidad y delicadeza, respetando sus líneas orginarias.

La silla Adirondack es todo un icono del mundo del diseño de los hogares. Thomas Lee la concibió en 1903 pensando en crear una silla apta para el interior como para el exterior y para cubrir una necesidad en su casa veraniega.

Thomas Lee buscaba la comodidad como primer objetivo y aunque a primera vista no lo pareciera, sus amigos y familiares quedaron muy satisfechos cuando se sentaron en ella.

Las señas de identidad de esta legendaria silla son la amplitud sobresaliente de los apoyabrazos donde inlcuso se pueden colocar bebidas (punto clave en su éxito) y la comidad que otorga la reclinación de su asiento. Ideal para descansar, relajarse y charlar animadamente.

Esta silla está íntimamente ligada con los tradicionales porches de muchas casas de los Estados Unidos de Norteamérica. Normalmente, estas sillas se construyen con madera natural y aunque habitualmente la pintura más utilizada sea la blanca, afortunadamente hoy en día se puede adquirir en otros colores.

Esta emblemática silla inspira el desarrollo de la colección New England de Royal Botania, a base de muebles construidos con grandes tablones de madera tratada. La serie dispone de siete sillas, un reposapiés y una mesilla, disponibles en color blanco, gris, natural y rojo. También se pueden incorporar cojines y ruedas en las patas traseras de la silla.

En definitiva, la silla Adirondack  se ha convertido en indiscutible icono en lo que se refiere al mobiliario de jardín al aire libre. Si uno vive en una casa con jardín o porche, acertará de pleno si compra esta silla.

Foto vía Deco-Estilo

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